Es bastante obvio que el 3 de mayo el votante panameño fue más pragmático que ideológico, se alejó de la acción pendular latinoamericana hacia las izquierdas (radicales y moderadas), y votó masivamente por un empresario y su promesa de cambio.
Su slogan más pegado fue “Entran limpios y salen millonarios” debido al incumplimiento total por parte del gobierno saliente sobre su promesa de “Cero corrupción”.
En innumerables ocasiones he escrito que, lejos de tenerle terror a las izquierdas moderadas, sentía que en un país rico con cerca de 40% de su población en pobreza, casi que se requería de un gobierno de izquierda moderada o, dicho en pocas palabras, un gobierno cuya dedicación primaria fuera elevar la calidad de vida de la masiva población excluida. Y ¿por qué los votantes no creyeron en la izquierda moderada de Balbina Herrera, siendo ella producto del sector popular?… las razones son múltiples, pero la primera fue que negó su posición ideológica con una respuesta ridícula “¿qué es la izquierda?”, en vez de describir su ideología y por qué era importante para Panamá… pero ya eso es clavo pasado. El voto anti–Balbina, anti–PRD, anti–continuismo fue masivo y claro; mucho mayor –en mi opinión– que el voto pro–Martinelli.
Pero ahora vale la pena exponer lo que podría ser una virtud o genialidad del voto del electorado democrático, advirtiendo que es una esperanza y optimismo previo a la posible realidad posjulio 1.
¿Quién tiene mayor posibilidad de hacer un gobierno dedicado primeramente a los excluidos de la sociedad? –¿quién pudo abrir las relaciones de Estados Unidos con China comunista? … ¿los “progresistas” demócratas o los derechistas republicanos? Pues fue Nixon, un derechista republicano. La historia está llena de casos sorprendentes pero lógicos como éste.
Entonces podría ser que el gobierno más social, más dedicado a los excluidos y más exitoso con políticas progresistas de Estado fuera precisamente un gobierno “de derechas” presidido por el empresario Martinelli. Esto es así porque si Balbina como Presidenta anunciara su dedicación a los pobres, la mayoría de la población entraría en pánico viendo en ella a una potencial Chávez panameña. Sin embargo, si Martinelli anuncia como Presidente su dedicación a los pobres, recibirá aplausos de una población confiada en cuanto a su futuro. A nadie le entraría pánico y se repetiría lo obvio: el problema primario de Panamá a mediano y largo plazo es la pobreza y la exclusión. Si Martinelli logra reducirla sustancialmente, la democracia y el país tendrán un futuro más estable, algo que a la larga beneficiará al sector empresarial, cuyo éxito depende del aumento de la población consumidora con dinero para gastar.
¿Es que estoy pronosticando esta política por parte del Presidente electo y su equipo? … no, simplemente expongo que es una oportunidad que se le presenta y si Martinelli ha comprobado algo es que sabe aprovechar oportunidades con decisión y eficacia.
Además, siento que la inclusión y reducción de la pobreza es un tema que ya está bien cimentado en la conciencia de la mayoría de los panameños … y que fue esa mayoría la que votó por Martinelli.
Amanecerá y veremos si el Presidente electo aprovecha la oportunidad y sorprende positivamente a todos los panameños –de izquierdas y derechas– o si la desaprovecha y hace lo que usualmente han hecho los que le antecedieron y gobierna para favorecer a un grupito de amigos que nada necesitan.
publicado por John A. Bennett Nove el 22 de diciembre de 2008
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Conocemos adecuadamente los beneficios de la división del trabajo y de la especialización, pero pocas veces analizamos cómo funcionan en el caso concreto de algunas naciones. Los países desempeñan papeles concretos y especializados en su región y Panamá –por su ubicación y lo angosto del istmo– siempre se ha considerado como un punto estratégico.
Durante la época la fiebre del oro en California, volvieron a quedar claras las ventajas estratégicas de Panamá, por donde pasaba todo un tropel humano, allanando el Camino de Cruces (lo que más tarde se convertiría en ferrocarril y, más tarde, en canal interoceánico). Sin embargo, no se captó la ventaja humana del istmo, sólo su “potencial geopolítico”. Así pasaron casi cien años de letargo hasta que Justo Arosemena, el primer presidente del Estado Federal de Panamá, a mediados del siglo XIX, negoció las condiciones en que Colombia autorizaba la excavación de un canal interoceánico. Arosemena (1817-1896) predijo que los panameños estarían sentados al lado del canal, viendo pasar a los barcos.
Se construyó el Canal y pasaron muchos barcos, pero Panamá, durante otros cien años, siguió sin contribuir con su enorme potencial al desarrollo de la región. Iban y venían inmensos buques que jamás aprovechamos los panameños ni nuestros vecinos (Y, curiosamente, todavía aceptamos como buena). Sin embargo. Panamá es el puerto natural de los países vecinos, especialmente para Colombia, donde hay más de cuarenta millones de clientes para nuestros servicios portuarios y de transporte. Pero seguimos pensando que entre Colombia y Panamá no debe existir ninguna comunicación terrestre.
El presidente Uribe ha gestionado, con poco éxito, el final de este terrible oscurantismo. No sólo los panameños tememos a la “indómita” selva darienita –que de hecho está desapareciendo–, sino que los estadounidenses piensan que si se abre este embudo, toda la América del Sur se trasladaría hacia el norte, causando un desequilibrio que hundiría al hemisferio norte y elevaría al sureño.
¿Es que todavía no entendemos que una fuente esencial para el desarrollo sostenible es la comunicación? Desde el exterior lo ven de esta manera, por eso están emigrando hacia el istmo, expresando su admiración por nuestro explosivo e incipiente crecimiento. Es curioso que nos estemos desarrollando, a pesar de todo el esfuerzo contrario.
Me atrevo a sugerir que si los colombianos tuvieran el debido acceso a la vía interoceánica, no tendrían tiempo para pensar y llevar a cabo su guerra fratricida, pues ese extraordinario e industrializado pueblo estaría demasiado ocupado en sus fábricas. El comercio es fuente de libertad y de paz.
Jamás pensé que llegaría a escribir esto, pero he de reconocer que empiezo a sentir admiración por Kim Jong-il, el déspota norcoreano que ha llevado a su pueblo a la miseria más absoluta. Podemos calificarle de muy distintas maneras, describir con mayor o menor precisión las atrocidades que ha cometido… pero ha sabido burlarse de la “comunidad internacional” y de tres presidentes norteamericanos consecutivos con una inteligencia y un temple dignos de elogio. Ha jugado fuerte, la protección china en el Consejo de Seguridad le ha funcionado hasta ahora y ha evaluado bien las prioridades estratégicas y los riesgos que Estados Unidos estaba dispuesto a correr. Se burló de Clinton, consciente de que estaba listo para dejarse engañar. Puso en evidencia la bravuconería de Bush, cuya oratoria se estancó, como tantas otras cosas, en las arenas de Irak y en la inconsistencia ideológica de su propio equipo. Ahora coloca a Obama ante su gran momento, el de demostrar, como prometió, que con una nueva diplomacia estos temas se podían resolver.
El amigo Kim, Kim el Grande, se ha convertido sin quererlo en Pepito Grillo, en la conciencia de una sociedad internacional que actúa a partir de un conjunto de lugares comunes a cual más inconsistente. Cuando estamos a punto de iniciar los festejos por el aniversario del Tratado de No Proliferación, supuesto punto de partida de nuevos convenios, asistimos sin rubor a su quiebra. Nadie hace nada, y si alguien apunta maneras descargamos contra él toda la batería de argumentos políticamente correctos. En un ejercicio superior de estulticia el editorialista de Financial Times cargaba contra Bush por la prueba nuclear norcoreana, con el argumento de que su política había llevado a esta situación, queriendo olvidar que fue el incumplimiento por parte de Corea del Norte de Tratado Marco lo que forzó el cambio de política, no el capricho de un presidente. El que el bueno de Kim vuelva a poner en evidencia al pobre Obama es algo que la progresía jamás perdonará a Bush. Bajo ningún concepto es aceptable que el tiempo dé la razón a ese reaccionario, convirtiendo a Obama en su discípulo light.
Corea del Norte ha demostrado al mundo cómo se puede llegar a disponer de armas nucleares, de misiles de largo recorrido y vender unos y otros si se dan las circunstancias. Irán estudia el caso con atención y sigue el camino trazado. Se protege tras de Rusia en el Consejo de Seguridad y no tiene inconveniente en practicar el juego del soft power con europeos e incluso norteamericanos. Si se trata de ganar tiempo y demostrar buenas maneras, los ayatolás están dispuestos a divagar con quien sea. Ya están en la recta final y con Obama todo resultará más fácil.
Para Rusia o China es cuestión de realpolitik el impedir que Estados Unidos imponga el régimen de no proliferación sobre los violadores. Para muchos europeos el problema es el contrario, más vale que el régimen se venga abajo a tener que afrontar una nueva crisis. Pudiendo vivir en un mundo imaginario, ¿qué razón hay para tener que asumir la cruda realidad? No hay nada como un buen chute de “Estado de Bienestar” para convertir pueblos enteros en borregos. Sólo nos queda la esperanza de que China revise su posición ante el negativo efecto que la política norcoreana está teniendo sobre sus intereses en Extremo Oriente. Japón está en proceso de revisión profunda de su estrategia nacional. Ha vuelto a dotarse de un Ministerio de Defensa, ahora dispone de una armada poderosa y de un escudo antimisiles de última generación y, sobre todo, se comienza a hablar de su futura nuclearización. El coste de la protección a Corea del Norte resulta elevado para China, aunque también lo sería el dejarla caer: migraciones masivas, reunificación y establecimiento de un aliado de Estados Unidos en su frontera.
Poco a poco vamos comprendiendo cómo será el siglo XXI. Está claro que casi nadie parece dispuesto a preservar el viejo régimen de no proliferación, que todo se reduce a una hueca retórica. Muchos son los candidatos a dar el paso y cada día tienen más claro que su momento se acerca. Si a Corea del Norte le sale gratis la última prueba nuclear e Irán logra insertar una cabeza nuclear en uno de sus misiles no habrá duda, ya nos encontraremos en un nuevo período de la Historia. Sólo nos quedará contemplar sus consecuencias.
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Un legado de los conquistadores. Alrededor de 1530 murieron, sólo en México, 150 mil personas.
9.La peste de Justiniano
El primer registro de la Peste bubónica se encuentra en el tumultuosos reino de Justiniano. Desde Egipto hasta el Mediterráneo, la peste mató a 250 mil personas, 10 mil diarias en Constantinopla.
8.La gripe de Hong Kong (1968-1969)
700 mil muertos por una influenza que recorría Asia en dos años.
7.Cólera (1852-1860)
Desde el siglo 18 ha habido siete pandemias de cólera. En la tercera pandemia más de un millón de rusos murieron de cólra.
6.Sarampión
Junto con las baratijas que trajeron los conquistadores, el sarampión fue uno de los regalos más imponentes. El sarampió mató a más de dos millones de indígenas mexicanos. Actualmente, la población indígena presenta inmunidad deficiente a este flagelo, pero la vacunación ha disminuido en forma importante la incidencia de la enfermedad.
5.La Peste antonina (158-165 DC)
Durante el reinado de Marco Antonio, la viruela barrió el imperio Romano. Veinte millones se infectaron y cinco millones murieron, incluyendo al propio Marco Antonio.
4.La peste bubónica (1855-1894)
Desde sus orígenes en la edad media, esta pandemia resurgió en Asia, afectando China e India, y matando a 12 millones de seres humanos.
3.La peste negra (1348-1352)
En el siglo 14, la peste bubónica se extendió por toda Asia y uropa, llegando a diezmar 20 millones de personas, una cuarta parte del continente europeo.
2.SIDA (1981-)
De acuerdo con cifras actuales, más de 27 millones de personas han fallecido por este flagelo.
1.Gripe española (1918-1919)
Considerada la peor de las pandemias, mató entre 20 y 40 millones de personas.
Artículo de Albert Esplugas Boter en Libertad Digital.
Desde que estallara la guerra civil en Somalia el Golfo de Aden se ha convertido en territorio pirata. Barcos mercantes occidentales y asiáticos han sido asaltados por grupos de bandidos fuertemente armados que han demandado cuantiosos rescates por la liberación de los rehenes. Recientemente la Armada de Estados Unidosliberóal capitán de un carguero secuestrado y militares franceses intervinieron para liberar a cinco tripulantes de un yate galo (uno de ellos murió durante el rescate). Los piratas aún mantienen en su poder 17 barcos y cerca de 300 tripulantes de diversos países, según organizaciones humanitarias.
Los Estados han aprovechado los incidentes para propagar la narrativa de unas fuerzas del orden luchando contra una banda de ladrones y asesinos, reforzando así la imagen heroica del Estado y la importancia de su misión protectora. Su mensaje anti-pirata no es reprochable, como tampoco lo son sus esfuerzos por rescatar a tripulantes inocentes capturados. Lo que sí es objetable es que el Estado se crea moralmente superior a los piratas, cuando es el mayor de ellos.
EnLa Ciudad de DiosSan Agustíncuentala historia de un pirata capturado por Alejandro Magno. El Emperador le pregunta furioso, “¿Cómo te atreves a hostigar los mares?” A lo que el pirata responde, “¿Cómo te atreves a hostigar el mundo entero? Porque yo lo hago con un pequeño bote, soy llamado pirada y ladrón. Tú, con una gran flota, hostigas el mundo y eres llamado emperador”.
Los piratas son una suerte derecaudadores de impuestosque imponen un tributo a quienes cruzan su territorio para comerciar. El tributo asciende a20-40 millones de dólaresal año en forma de rescates, que es una modesta cantidad en relación con el volumen de comercio que transita por la zona. El impuesto pirata no es tan alto como para forzar a las compañías mercantes a buscar rutas alternativas y a la mayoría les salemás a cuentair desarmados y pagar los rescates que contratar un seguro para un barco armado. Además, el dinero es un lenguaje que los piratas entienden, y si se desata violencia podrían salir todos perdiendo.
El Estado también se arroga un derecho sobre los habitantes y los comerciantes en un determinado territorio y exige altos tributos que si no son satisfechos tienen fatales consecuencias para los evasores. Como los piratas, el Estado castiga y encarcela a quienes no pagan “el rescate”.
Desde luego hay diferencias. Estoy tentado a decir que el Estado pretende ofrecernos algo a cambio de nuestros impuestos, aunque luego resulte ser un fraude, mientras que los piratas son honestos desde el principio y no tienen escrúpulos en mostrarse como lo que son: rapiñadores con ánimo de lucro. En rigor la diferencia es más sutil: el Estado espercibidocomo legítimo por parte de gobernantes y una mayoría de gobernados (lo que no quiere decir que sea genuinamente legítimo), mientras que los piratas son más conscientes de su condición de ladrones y no extraen su legitimidad de ninguna base de simpatizantes. Pero incluso esto último es matizable en la medida en que algunos se auto-proclamanGuardacostas Voluntarios de Somaliay quizás cuentan con apoyo popular, como reacción a la pesca descontrolada en aguas somalíes por parte de pesqueros extranjeros o al supuesto vertido de residuos nucleares. Por otro lado, es cierto que el Estado proporciona servicios, aunque lo haga de forma muy ineficiente, y suele ser más previsible en sus acciones que un grupo de piratas.
Charles Tilly en su ensayoWar Making and State Making As Organized Crime(El desarrollo de la guerra y del Estado como crimen organizado) dijo que la delincuencia, la piratería, la rivalidad entre gángsters, la acción policial y la guerra pertenecen todos al mismo continuum. El Estado sólo ha perfeccionado los mecanismos de propaganda, cohesión y sumisión de la población. Pero el fundamento de su pretendido derecho a monopolizar la fuerza (y todo lo que está por debajo) en un territorio dado es el mismo que puede alegar un mafioso o los piratas somalíes. Existen porque tienen más fuerza y porque la gente bajo su dominio lo tolera (con más o menos simpatía).
Cuando cuestionamos la legitimidad del Estado sus valedores a menudo nos contestan que somos libres de marcharnos a otro país si queremos. Si nos quedamos significa que estamos aceptando su legitimidad, la de sus leyes y sus impuestos. Pero lo mismo podrían decir los piratas somalíes: si atravesáis nuestras aguas significa que aceptáis nuestros tributos, que podemos secuestraros y pediros un rescate, de lo contrario tomaríais otra ruta. El razonamiento, obviamente, no se sostiene, pues si tomamos esa ruta es porque el coste de la alternativa es aún mayor, no porque otorguemos un derecho a los piratas (o al Estado).
Para que nuestra mera permanencia en el territorio demuestre consentimiento hacia el Estado, éste debería tener un derecho previo sobre ese territorio. Sólo si te invito amicasa y tú aceptas puedo decir que consientes mis normas. Si vengo yo a la tuya, te impongo mis reglas y te niegas a abandonar la casa, no puedo sostener que las aceptas por el hecho de permanecer donde estás, pues no tengo ningún derecho previo sobretucasa.
El mafioso, los piratas o el Estado no tienen ningún derecho previo sobre el territorio que dominan. Ni el mafioso es propietario legítimo del barrio donde extorsiona a los comerciantes, ni los piratas son propietarios legítimos de las aguas donde secuestran los barcos mercantes, ni el Estado es propietario legítimo del territorio donde exige impuestos y regula casi todo lo que hacemos. Pero como en el caso de los piratas, preferimos pagar el rescate en vez de rebelarnos y acabar colgados del mástil.
Albert Esplugas Boteres miembro delInstituto Juan de Mariana, autor del libroLa comunicación en una sociedad librey escribe regularmente en sublog.
Hace 20 años, la dictadura militar ordenó al Tribunal Electoral anular las elecciones ante una amplia victoria de la oposición civilista. Esa jornada cerró con sangre.
Protagonistas. Manuel Solís Palma, presidente designado por Noriega; Yolanda Pulice de Rodríguez, presidenta del TE; Carlos Duque, candidato presidencial; Guillermo Endara, Guillermo Ford y Ricardo Arias Calderón. LA PRENSA/Archivo
El 7 de mayo de 1989 marcó una fecha histórica para la moderna democracia panameña. El pueblo panameño, que venía sufriendo hacía 21 años los abusos de una dictadura militar, quería libertad, respeto y democracia, mejor calidad de vida, educación, salud y empleo.
Todavía en la memoria de los panameños estaba fresco el fraude electoral cometido en las elecciones de mayo de 1984, cuando el dictador Manuel Antonio Noriega le arrebató al tres veces presidente, Arnulfo Arias Madrid, la oportunidad de volver a dirigir los destinos del país, promoviendo un fraude electoral que pasaría a historia como “la burla de los 1,713”, la cifra de votos que, según el Tribunal Electoral de la época, le había dado la ventaja al economista Nicolás Ardito Barletta sobre Arias Madrid.
Se agota la paciencia
Las elecciones de 1989 llegaron en medio de un país convulso. La dictadura vivía sus estertores debido a los constantes abusos y desaciertos en que incurría.
La economía, cercada por presión de Estados Unidos, vivía sus peores momentos, los bancos estaban cerrados y la comida ya escaseaba.
Sin embargo, la Alianza Democrática de Oposición Civilista (ADOC) –integrada por los partidos Demócrata Cristiano, Movimiento Liberal Republicano Nacionalista y Liberal Auténtico– recorría los campos, los pueblos y las ciudades reclamando de la dictadura el respeto a la vida, a los derechos humanos y las libertades civiles. La oposición estimaba que debido a la mala experiencia de 1984, era posible que se produjera mucho abstencionismo por la falta de garantías.
Victoria 3 a 1
Guillermo Billy Ford, entonces candidato a la segunda vicepresidencia, recuerda que ese domingo, 7 de mayo, el panameño salió a votar con la pasión que le caracteriza. Pese a la represión, la participación fue del 63.9%.
“A las pocas horas, relata, supimos que habíamos ganado, 3 a 1, a la nómina presidencial militarista de Carlos Duque Jaén, Ramón Sieiro (cuñado de Noriega) y Aquilino Boyd, quienes lideraban la Coalición de Liberación Nacional (Colina).
Dada la amplia victoria de la oposición civilista, y viendo que el Tribunal Electoral –presidido por Yolanda Pulice de Rodríguez– no proclamaba el triunfo, la ADOC salió a reclamar la victoria.
Feroz agresión
A los tres días, Pulice anunció la anulación de las elecciones tras alegar “irregularidades en el proceso”.
Aunque Ford considera que ella no actuó de motu proprio, sino presionada por Noriega, lo cierto es que fue la figura responsable de un abuso contra la voluntad del pueblo panameño.
El 10 de mayo, a eso de las 3:00 p.m., una caravana de la ADOC, que encabezaban Endara, Arias Calderón y Ford, se acercaba a la plaza de Santa Ana. Desconocían que los esperaba una emboscada preparada por los batallones de la dignidad, armados con varillas y armas de fuego. El ataque fue feroz y el resultado, cruento. Endara sufrió una seria herida en la cabeza; un custodio resultó baleado; Ford, golpeado, y su escolta Alexis Guerra, de 22 años, asesinado a tiros. El único indemne fue Arias Calderón.
Diversos caminos; una historia
La jornada histórica del 7 al 10 de mayo de 1989 tuvo como protagonistas a personajes que siguen vigentes en la vida nacional. Guiller- mo Endara, a sus 73 años, se postuló por tercera vez a la Presidencia hace poco. Guillermo Ford sigue dedicado a los seguros. Su deseo de participar por tercera vez en política, se esfumó. Ricardo Arias Calderón se recupera de un padecimiento neurológico. Se retiró de la política. Yolanda Pulice de Rodríguez es decana de derecho en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología. A su vez, el ex dictador Manuel Antonio Noriega sigue preso en la Florida, en espera de ser extraditado a Francia. Carlos Duque Jaén está retirado, pero gerencia sus negocios y es presidente vitalicio del PRD. Ramón Sieiro Murgas es empresario agroexportador. El único desaparecido es el ex embajador Aquilino Boyd.
(Tomada de La Prensa del 06 de mayo de 2009… y arreglada un poquito)
La coordinadora del comité pro rescate del puente sobre el río Changuinola, Denis Almanza, manifestó que la organización pretende rescatar esta estructura para que sea un legado histórico y no pase como ocurrió con la línea férrea y los coches de banano que sirvieron por muchos años.
Almanza agregó que el interés del comité es que las futuras generaciones puedan palpar “nuestro patrimonio histórico”, razón por la cual solicitan a las diferentes instituciones de la provincia el apoyo, “para que garanticen que ese bien no sea trasladado”.
La empresa Bocas Fruit Company ha dicho que no tiene pensado vender la vieja estructura y que la puede ceder a un patronato, por lo que el comité esta decidido a conformarlo.
En tanto, Clementina McLean agregó que se proyecta construir un museo puente para que sea autosustentable, como ya ha ocurrido en otros países.
Según McLean, con este museo esperan proyectar la cultura, artesanía y creencias religiosas del pueblos.
“En Panamá hay muchos partidistas, no son personas que pertenecen a un partido político, son gentes que andan buscando partir el pastel y llevarse su parte.” Wendy A. Robinson O.
El próximo 3 de mayo tendré la oportunidad de ejercer mi derecho al voto por sexta vez. Pero la verdad es que no estoy seguro que lo haga. ¿Por qué? Porque me siento como aquel que lee el menú desagradable de un desastroso restaurante.
Si yo fuese neo-liberal aceptaría que la gestión del actual gobierno ha sido buena. No lo soy. No me parece buena gestión el dar B/. 50.00 para alentar a las familias a cumplir con su deber con sus infantes. ¿O es qué la patria potestad de los niños y niñas favorecidos pertenece al estado? Además, la beneficencia, porque de beneficencia estamos hablando, no toca ni altera las raíces de la pobreza. Allí van a estar esperando a los pobres cuando el gobierno decida que ya no hay plata para regalarles. Por cierto, la canasta básica familiar está muy por encima de los B/. 50.00. La candidata oficialista lo primero que hizo al ganar las primarias fue afirmar que el plan económico se mantiene. Dicho plan es neo liberal, yo no. ¡Ah! El neo liberalismo es el responsable de la actual crisis mundial.
Sí soy bastante realista. Y a esta altura de mi vida sé que mientras que Panamá sea gobernada por políticos electoreros y no por estadistas, toda campaña política se va a caracterizar por prometer todo aquello que el electorado quiere escuchar y que de antemano se sabe que no se va a cumplir. ¿Acaso el candidato líder de la oposición, entre sus muchas promesas, se ha comprometido con acabar con los monopolios solapados que tienen las cadenas de supermercados y los molineros? Muchos temen que la candidata oficialista se convierta en una versión panameña y femenina de Hugo Chávez, yo temo que el candidato de la oposición se convierta en Alberto Fujimori. Siento que la mentalidad conservadora y de pensamiento único ha ido en dramático asenso y que eso es extremadamente peligroso, más si el gobierno aúpa la cacería de brujas para disimular su incapacidad de poder cumplir con todas las promesas hechas. Sólo falta que Martinelli prometa tres martes de carnaval al año. Además, el que él se haya declarado loco y que sus seguidores lo imitaran, ¿no es una licencia para vivir irresponsablemente bajo el paraguas de la impunidad de la locura?
¿Qué hacer? ¿Ejercer mi derecho? ¿Mi derecho a qué? ¿A elegir al menos malo? Eso no me es suficiente. ¿Qué hacer? ¿Voto en blanco o anulado? ¿La abstención de quedarse en casa? Quien sustituya a Martín Torrijos en el Palacio de Las Garzas no tiene que cumplir con ningún porcentaje mínimo de votos. ¿Qué hacer? La verdad es que no sé. Lo que sí sé es que lo que no hemos remediado en los últimos 20 años, los del supuesto regreso de la democracia, no lo vamos a remediar en un día. Creo que el derecho que voy a ejercer es mi derecho a preguntar. ¡Ser democráticos o no serlo, he allí el dilema! ¿O será otro?
Según el último informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada, 350 millones de cristianos sufren persecución religiosa en el mundo. Muchos de ellos en conflictos y guerras de enorme monstruosidad, donde son víctimas preferidas de ejércitos y guerrillas. Pero otros son perseguidos por regímenes que no toleran la existencia de ninguna creencia situada más allá de los límites del Estado, según claros criterios ideológicos perfectamente llevados a cabo con una administración pública engrasada y preparada.
Esta ideología ni es novedosa ni está limitada a lejanos y extraños países tercermundistas. De hecho, donde la ideología de la persecución religiosa ha sido perfilada con más refinamiento ha sido en Europa. Aún hoy, una de las creencias más peligrosas en nuestras sociedades es la afirmación de que las creencias religiosas deben reducirse al ámbito de lo privado, llamada a la censura típicamente izquierdista, pero a la que parte de la derecha sirve de coartada en base a la moderación o la convivencia.
Pero no sólo no es así, sino que es al contrario: una sociedad abierta y sana es aquella en la que se pueden hacer públicas las creencias religiosas sin miedo alguno a las represalias. Hoy, en la cristiana España, aquellos que hablan obsesivamente de la separación política-religión están haciendo, en realidad, algo muy distinto, proponiendo un viaje que nada tiene de democrático. En Europa hoy no existe ningún problema creado por el cristianismo. Allí donde se busca construir una sociedad laica, se entra en un camino que nunca termina, que es cada vez más profundo y rápido.
En primer lugar, se busca eliminar al cristianismo del discurso político y social, de manera que cualquier referencia o semejanza entre lo que se dice y el cristianismo, quede deslegitimada. En este estadio, no son ya los religiosos y los creyentes los colocados bajo sospecha intelectual, sino también todos aquellos que en determinados temas (aborto, eutanasia) convengan con ellos. Tras la Iglesia, la censura alcanza irremediablemente a la derecha conservadora, y tras ella a la liberal. Y es que el laicismo es un tipo de censura intelectual y pública, que en Europa ya se está dando.
Después –o a la vez– se le expulsa del ámbito estatal-administrativo, de manera que el Estado puede acoger ideologías y creencias de todo tipo, pero no cristianas, que se consideran dañinas. Puede admitirse para determinados cargos a personas de creencias ideológicas, científicas o de cualquier otro tipo, pero no cristianas. Además de censura, el laicismo es un tipo de discriminación por razones de conciencia.
En este camino, el cristianismo se equipara a otro tipo de creencias religiosas, cuanto más degradantes mejor, metiendo en el mismo saco la ayuda a la pobreza de Cáritas y la ablación de clítoris, por ejemplo, ambos productos de “la religión”. Poco a poco, conforme el cristianismo va quedando arrinconado y por tanto con menos posibilidades de defenderse, la agresividad contra él se va volviendo más profunda.
Por fin, la religión acaba confinada en el ámbito estrictamente privado. Claro que quien es capaz de eliminar creencias del ámbito político y social es también capaz de decir qué es privado y qué no: la obsesión por controlar qué se dice o hace en público va unida a la obsesión por decirnos qué es y qué no privado. Así que primero se arrincona la religión en las iglesias; después –al fin y al cabo éstas son lugares públicos–, se les ponen impedimentos –como si fuesen bares o discotecas, por ejemplo–; y por fin se da el paso definitivo impidiendo su apertura y provocando su cierre.
Es así como el laicismo desemboca en totalitarismo. Queda para el lector europeo y español concluir si algo de esto le suena en la Navidad de 2008.
En muchas ocasiones, hemos escuchado que cada pueblo tiene el gobierno que se merece; algunos nos negamos a aceptar este hecho, pues guardamos la esperanza de que algún día aprenderemos la lección y elegiremos mejores gobernantes.
El tiempo pasa y pareciera que el dicho no está muy alejado de la realidad. Es que los panameños tienen una extraña fascinación con los corruptos y mentirosos, que no cesan de actuar en contra del bienestar de la mayoría de nuestro pueblo. Cada cinco años vamos a las urnas y, aun cuando la mayoría de la población tiene un concepto no muy positivo de nuestros diputados, un alto porcentaje de esos personajes se reelige.
Algo extraño sucede con la sociedad panameña que, en vez de escoger caras nuevas con una trayectoria de vida limpia y con las propuestas coherentes que requiere el país, vota por los mismos corruptos de siempre. Esto nos hace pensar que en Panamá, tristemente, abundan hombres y mujeres sin honor, sin dignidad, pues al votar no se respetan a sí mismos. Al parecer votan por conveniencias personales, pero no pensando en función del país que deseamos legar a nuestros hijos.
Recientemente conversé con un amigo que perdió las esperanzas de un Panamá libre de tanta corrupción, más justo y con oportunidades para todos. Él optó por irse a vivir a Estados Unidos, pues según sus palabras, Panamá no tiene remedio, ya que suba quien suba todos (as) van al poder con la misma mentalidad de enriquecerse. Discrepo con mi gran amigo, puesto que considero que todavía en nuestro querido Panamá hay muchos hombres y mujeres honestos (as) y capaces de dar un rumbo diferente a la patria.
El problema radica en que claudicamos muy pronto, y en vez de hacer la lucha, nos quedamos callados, nos refugiamos en nuestras vidas privadas o, en el peor de los casos, nos vamos del país sin antes haber dado la pelea.
Panamá jamás tendrá solución, mientras los ciudadanos con valores y principios no nos hagamos sentir; Panamá jamás llegará a ser esa patria en donde reine la justicia social, mientras nuestros políticos hagan campañas de insultos, en lugar de propuestas; Panamá jamás alcanzará ese desarrollo sostenible, mientras sigamos siendo tolerantes con los corruptos que ayer criticaban los “duro dólares” y que hoy callan ante los escándalos del FECE, de los Juegos de Antaño y tantos otros casos que se han convertido en un verdadero cerro de corrupción.
Pero lo más importante, Panamá jamás cambiará si para las próximas elecciones no nos respetamos a nosotros mismos y preferimos a los candidatos de trayectorias limpias, propuestas serias y menos insultos. El cambio tiene que comenzar con nosotros mismos, ¡hagámonos respetar!
“Oh Patria tan podrida, que cabes toda entera, debajo de la sombra de nuestra corrupción, quizás fuiste tan rica, para que políticos pudieran, ultrajarte toda entera, sin ninguna compasión”. Si viviera hoy, esta estrofa sería una de las preferidas de Ricardo Miró.
Las declaraciones de Murcia apoyan lo que la sociedad ya intuía que ocurría: lavado de dinero, donaciones ilícitas a candidaturas y clientelismo gubernamental. El embarre esparcido contra miembros del PRD ha desatado una cascada de críticas contra medios de comunicación y empresarios diversos. La bola pica y se extiende. Si bien he cuestionado al periodismo criollo por promover incultura, adolecer de investigación objetiva, mancillar la reputación de ciudadanos sin respetar la presunción de inocencia y sacrificar ética por ratings, debo reconocer que, de no ser por sus noticias, la indecencia se apoderaría aún más del país sin ningún tipo de sonrojo. Digo sonrojo y no castigo porque la justicia panameña está infectada por la podredumbre circundante.
La ingeniera Balbina se hunde cada vez que aparece en pantalla. Ha mentido tantas veces que ahora, tristemente, la gente le cree más al maleante colombiano que a ella. Siempre les digo a mis hijos que mentir trae consecuencias lamentables porque, ante dudas razonables, se tiende a recurrir a nuevas falsedades para tapar la argucia original. Al final, la bola de nieve sepulta al embustero bajo un alud de incredulidad irreversible. Como mecanismo defensivo, ella optó por salpicar con regadera, sin pruebas convincentes en su haber. Primero, endilga el término narco-empresarios de manera visceral y especulativa. No pongo mi mano en el fuego por Martinelli o sus colegas comerciantes, pero esta acusación me parece una aventura riesgosa. Segundo, Murcia estuvo operando, hasta su captura, de forma aparentemente legal, por lo que seguramente entabló negocios con mucha gente. Si la campaña oficialista hubiera aceptado los contactos desde el principio, se habría salvado de tanta morbosidad y descrédito. Tercero, ella alega que el narcotráfico se ha apoderado de nuestra sociedad, sin querer recordar que ese flagelo fue común durante la dictadura militar y que su amigo Noriega fue juzgado en Estados Unidos por similar denuncia.
Es evidente que Murcia percibe traición y desea venganza. Utilizando estrategias de la mafia, aplica tortura sicológica, a ritmo de gotero, contra víctimas relacionadas a su extradición. Disecando entre sus palabras, se insinúan mensajes intimidantes. Sabe bastante más de lo que ha dicho e impresiona reservar testimonios de peso, posiblemente para mostrarlos hacia las postrimerías electorales. Pretende recuperar el cuantioso dinero perdido a como dé lugar. Debe haber multiplicidad de individuos involucrados en los ilícitos. De hecho, dos diputados le facilitaron coches lujosos libres de impuesto, mediante diligencias del señor Rodin, el protagonista del CEMIS, escándalo donde se esconden, impunemente, varios personajes de jerarquía política. Su procedencia de una tierra, donde la especialidad de sicario es parte del currículo del delincuente, debe alertar a los organismos de seguridad para que protejan a los destinatarios de sus obvias amenazas. No obstante, con agentes sirviendo al mejor postor, ante el insólito desconocimiento del Presidente, la nación anda a la deriva.
Toda esta trama novelesca se traduce en enorme daño a la imagen internacional del país. Analizando todos los ángulos del asunto, sin embargo, el efecto Murcia podría también tener un aspecto positivo. Este suceso debería obligar a los partidos a escudriñar las donaciones que reciben. Es un llamado a la justicia para que propicie la divulgación pública de la lista genuina de donantes de los candidatos a puestos de elección, establezca un techo a las dádivas, restrinja el volumen de propaganda y facilite la inscripción de independientes. Manda un mensaje a los mandatarios venideros para que se rodeen de ciudadanos de contrastada honestidad y capacidad. Queda claro que seleccionar a políticos de carrera para ocupar cargos de poder es una decisión peligrosa. Si realmente nos interesa el futuro y queremos evitar la ascensión de populistas mesiánicos o dictadores fascistas, urge eliminar a las sanguijuelas tradicionales del engranaje gubernamental.
6:16 a.m. - MADRID/SEVILLA,, (dpa) -El primer bebé seleccionado genéticamente en España para poder curar a su hermano lo ha logrado: cinco meses después del nacimiento de Javier, el transplante de la sangre de su cordón umbilical a su hermano Andrés ha sido un éxito, informaron hoy las autoridades.
Parece que Andrés, de siete años, “ha logrado superar la enfermedad”, anunció la Junta de Andalucía, en el sur del país. Andrés sufría beta talasemia, una anemia severa congénita que ponía en peligro su vida.
La aprobación de la Ley de Reproducción Humana Asistida en 2006, a la que la Iglesia Católica se opuso con fuerza, abrió la puerta a su curación. Así, Javier fue seleccionado genéticamente para que no sufriese esa grave enfermedad hereditaria y el trasplante de la sangre de su cordón umbilical sirviese para curar a su hermano, al permitirle fabricar células sanguíneas libres del trastorno.
“Podemos hablar de curación de la enfermedad dado que hace aproximadamente un mes y medio que el niño no necesita someterse a una transfusión”, indicaron desde el hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
Andrés necesitaba transfusiones de sangre continuas, ya que la beta talasemia causa anomalías en la hemoglobina, encargada de transportar el oxígeno. En los próximos seis meses, el niño recibirá un tratamiento con inmunosupresores y antivirales.
3:41 p.m. - BOGOTÁ, Colombia. -David Murcia Guzmán no se calló nada. Desde la cárcel de La Picota, en Colombia, reveló hoy a La Prensa que entregó 6 millones de dólares para financiar las campañas del Partido Revolucionario Democrático (PRD): dijo que entregó tres millones de dólares al candidato oficialista a la alcaldía capitalina, Roberto Bobby Velázquez, y otros tres millones para apoyar a la candidata presidencial del PRD, Balbina Herrera.
“La idea era coger de una vez a los dos candidatos que eran del mismo partido. La idea era invertir 20 millones en las dos, pero comenzamos con seis millones”, dijo.
Murcia detalló que el dinero fue entregado en efectivo al padre del candidato a alcalde del PRD, Roberto Velázquez.
“Me comprometí directamente con el PRD; cuadramos una suma de inversión y ellos a cambio me daban contratos, yo iba a manejar la parte social”, dijo.
El fundador de DMG comentó que el empresario Ernesto Chong le presentó a Roberto Velázquez padre y a su hijo (el candidato a alcalde oficialista).
Contó que el primer encuentro se produjo en junio de 2008, en su apartamento de la torre Miramar, y que luego mantuvo varias reuniones más con ellos.
Murcia dijo que, aparte del dinero, acordaron que DMG iba a colaborar con la confección de camisetas, gorras y demás accesorios para la campaña.
“Se tenía que mandar a hacer en la China un pocotón de contenedores llenos de camisetas y gorras y creo que útiles escolares para unos niños”, afirmó.
LA PRENSA/Archivo
Muere en balacera el director del Inac
Anel Omar Rodríguez Barrera
8:29 a.m. - El director del Instituto Nacional de Cultura (Inac), Anel Omar Rodríguez, falleció en un intercambio de balas ocurrido esta mañana en los predios de la Lotería Nacional de Beneficencia, en Calidonia.
Así lo confirmó Noris Vega, vocera del Inac, a la televisión local. Rodríguez, quien también llegó a ocupar el cargo de viceministro de Trabajo, se encontraba en una misión oficial, agregó la funcionaria.
El director del Inac se habría bajado de su automóvil cuando sucedió la balacera, luego de que un grupo de delincuentes intentó asaltar un camión blindado.
Dos personas también perdieron la vida en este hecho y otras dos están recluidas en centros hospitalarios, según reportes iniciales.
El pasado viernes 6 de marzo, Rodríguez Barrera, anunció la puesta en escena de la obra literaria “Babilonia Way of life”, de la autora Alondra Badano Gaona.
Rodríguez nació en Aguadulce, provincia de Coclé, en 1964.
El 80% de los panameños considera que los medios de comunicación son un bastión para la democracia, y dicen estar bien informados, reveló un estudio realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Consejo Nacional de Periodismo de Panamá (CNP).
La información la proporcionó el presidente del CNP, Fernando Correa, ayer, durante una conferencia de prensa en la que se dieron detalles de la investigación.
Correa indicó que el estudio lo hizo la encuestadora Unimer a 800 personas en todo el país, desde el 25 de octubre hasta el 1 de noviembre de 2008.
La encuesta forma parte del proyecto “Promoción de la democracia desde la comunicación: demandas de la sociedad civil y el rol de los medios de comunicación y sus profesionales”, coordinado por el CNP y que se inició en septiembre de 2008. La primera parte consistió en una encuesta para identificar los vacíos que se tienen en materia de información de los medios de comunicación y su desarrollo en democracia, y la segunda en una serie de seminarios para tratar de cubrir esas falencias, explicó Correa.
El estudio reveló también que el 70% de los panameños cree que la democracia es la mejor forma de gobierno. Además, el 63% opina que los medios deben autorregularse en lo que se refiere a sus contenidos.
Otro detalle es que el 61% de los entrevistados piensa que en Panamá hay bastante libertad de expresión, aunque no establecen diferencias entre libertad de expresión y libertad de prensa.
El politólogo Harry Brown dijo que la encuesta revela que el panameño cree en la democracia y en los procesos para llegar a ella.
FICHA TÉCNICA DE LA INVESTIGACIÓN
800. Es la cantidad de encuestas que hizo Unimer por encargo del PNUD y del CNP. Una semana. Entre el 25 de octubre y el 1 de noviembre de 2008 se aplicó la encuesta. 3.5 %. Es el margen de error de la investigación nacional.
“No se meta conmigo, señor Obama”, exclamó el jefe de Estado de Venezuela en una alocución transmitida en cadena nacional obligatoria de radio y televisión, a propósito de un acto parlamentario en recuerdo a un levantamiento popular caraqueño. “No se meta con Venezuela, Obama, no se equivoque, no siga el mismo torpe y estúpido camino” de su antecesor, George W. Bush, añadió tras recitar una copla del folclore venezolano:
“Yo soy como el espinito que en la sabana florea: le doy aroma al que pasa, pero espino al que me menea”.
Además de esos informes, Chávez dijo que Obama lo nombró a él, “con nombre y apellido”, como uno de los presidentes que no colabora en la lucha contra el narcotráfico y de haber transformado a Venezuela “en uno de los países que más apoya el narcotráfico”. “El país donde más se apoya el narcotráfico en todo este planeta se llama EEUU, país que gobierna, creo yo que lo gobierna, aunque tengo dudas de que Obama gobierne”, añadió al señalar al gobernante demócrata como seguidor del republicano Bush.
“Es el bushismo, pues. ¿Será que hay un nuevo Gobierno en EE.UU. o sigue mandando Bush? Obama parece que es el continuador del bushismo”, pero “independientemente del imperio, sus mentiras y agresiones esta revolución seguirá su rumbo y Venezuela seguirá siendo cada día mas independiente y soberana, señor Obama, para que lo vaya sabiendo, caballero”, prosiguió. Chávez insistió en que Estados Unidos “es el primer consumidor de drogas del mundo” y se preguntó: “¿Cómo es eso que no puede detener el ingreso de la droga a su propio territorio? ¡Qué cinismo!”. “Obama: encárguese de lo suyo que yo me encargo aquí de lo mío, compadre”, dijo y prosiguió que ni a él ni a su Gobierno “nos van a reducir ni intimidar, ni nada” desde Estados Unidos. Chávez insistió en que en su país “hemos golpeado al narcotráfico como nunca antes ocurrió aquí” y resaltó que la DEA, la agencia estadounidense antidroga, “apoyaba el narcotráfico y el golpismo” y por ello decidió hace unos años su salida de Venezuela. También acusó a Estados Unidos de ser el país que más viola los derechos humanos de su pueblo y de otros, y de incluso haber legalizado la tortura y de continuar los bombardeos en Irak. “Sus soldados siguen matando niños, señor Obama”, dijo y agregó que su colega estadounidense, al parecer, “no se ha enterado de Israel y de su agresión genocida contra el pueblo palestino”. “¡Váyase a lavar ese paltó, señor Obama; el que quiera se lo puede traducir”, añadió al echar mano de ese dicho venezolano que recrea el universal de “ver la paja en ojo ajeno”. Chávez inició y concluyó su alusión a Obama recalcando que no había querido referirse a su colega estadounidense para que “después no digan que yo fui el que empezó a tirar piedras”. No obstante, Chávez sostuvo la víspera que “no hay que hacerse grande esperanzas” con Obama, ya que el nuevo Gobierno de EEUU “seguirá siendo” imperialista y “atropellando a los pueblos”.
L D (EFE) Israel replicará a los proyectiles palestinos “hasta que las organizaciones terroristas entiendan que Israel no está dispuesto a aceptar esa forma de terrorismo”, dijo Olmert al iniciar el consejo semanal de ministros.
“Israel tiene un amplio abanico de opciones que puede emplear” y las “utilizará hasta que llegue la tranquilidad al sur” del país, agregó.
Hasta el momento, el Ejército israelí ha respondido a los cohetes con bombardeos de los túneles subterráneos entre Gaza y Egipto, empleados para el contrabando de armamento, alimentos y bienes básicos que palian las carencias originadas por el bloqueo de Gaza.
Entre el viernes y el sábado, once cohetes fueron lanzados desde Gaza contra localidades vecinas en Israel, lo que supone un aumento respecto a la media de proyectiles disparados desde que el pasado 18 de enero concluyó la ofensiva militar israelí en la franja, que dejó 1.400 palestinos y 5.500 heridos.
El primer ministro saliente, a quien sustituirá el derechistaBenjamín Netanyahu cuando forme Gobierno, considera que “los terroristas, liderados por Hamas, están tratando de recuperarse del duro golpe que sufrieron” en la operación ‘Plomo Fundido’y lo hacen de la única maneraque saben: a través del terrorismo”.
El pasado 1 de febrero, Olmert había amenazado con una respuesta “desproporcionada” a los ataques procedentes de Gaza.
Todas las “manos” que se han intentado implementar para disminuir la delincuencia han terminado en un rotundo fracaso. Y con el agravante de un aumento en las actividades delictivas. Y es que si bien la certeza de recibir un castigo proporcional debe desalentar al individuo de violentar las formas de convivencia pacífica, para que esa norma funcione es necesario que exista la certeza del castigo, de lo contrario los resultados serán siempre desalentadores. Lamentablemente, en nuestro medio hasta los encargados de administrar la justicia no solo aceptan que su aplicación es selectiva sino que se esmeran en sorprendernos cada día con nuevos ejemplos de ello.
Cuando ves en nuestra campiña a un hombre de bien trabajando todos los días, bajo un inclemente sol para llevar el sustento a su hogar, mientras en una cárcel un “interno” dormita en un sitio techado, esperando que una empresa extranjera le lleve la comida a su mesa. Vale la pena preguntarse el por qué de esos extremos. ¿Por qué se ha hecho inaceptable, y hasta tildado de crueldad, que esos individuos, detenidos por lacerar a la sociedad, trabajen bajo el mismo candente sol para resarcir los daños que han causado? Descontando el hacinamiento, la crueldad y la mora judicial, que nadie puede justificar, los defensores de los derechos humanos no debieran esgrimir ningún argumento contra este tipo de medidas disciplinarias.
El ciudadano común, con su comportamiento ordenado, es quien primero tiene derecho a exigir que se le respeten sus bienes y su integridad física. Y si esos individuos que revientan vidrios a los autos ajenos, que destruyen la propiedad ajena y hasta el mobiliario de sus propias escuelas supieran que van a tener que trabajar al sol, arrastrando una cadena cincelada a su tobillo con una bola de hierro al otro extremo, para pagar los daños que causaron, lo pensarían dos veces antes de darle rienda suelta a su vandalismo. Si quieren, lo pueden llamar “servicio social”. O prescindir de las cadenas si juran de rodillas no escapar. ¡Qué risa! Se escapan hasta de los centros amurallados. Y que no se hable de métodos prehistóricos, el hombre del campo hace su labor bajo esas difíciles condiciones y la cadena que lo sujeta, es su honradez.
Por otra parte, no se puede esperar un comportamiento correcto de los ciudadanos, si sus guías no dan el ejemplo. La delincuencia en este país ya ha adquirido niveles alarmantes. Todos los días vemos aumentar la frecuencia y la modalidad de los delitos; observando en los menores, un descenso gradual en la edad de los protagonistas y en los ejecutados por mayores, un incremento en el número de víctimas y en los niveles de crueldad. Y para disuadir a cualquiera de tomar por la senda del bien, solo basta haber leído en la edición del 13 de enero de este diario, lo que constituye el legado que nos brindan los actuales gobernantes –hasta hoy, pues aún faltan los meses del “hidalgo”–. Esa sucesión interminable de hechos, acertadamente expuestos como los escándalos de la administración de Martín Torrijos. Y para que tuviesen lugar, fue necesario contar con una pluralidad de actores, carentes de la más elemental decencia.
Un hombre serio al frente del gobierno, que llegue a imprimirle honradez a todos los actos públicos promoverá, con ello, el respeto de los demás ciudadanos por la ley, pero mientras eso no ocurra nadie podrá pedirle a nadie que la respete. Se necesita una “mano dura” que aplique un castigo ejemplar, no solo al maleante callejero, sino al funcionario público de la más alta jerarquía, que haya lucrado de su cargo. El día que veamos a un ex presidente nuestro caminando entre dos agentes de seguridad, con sus manos sujetas por anillas metálicas, a enfrentar el cargo de enriquecimiento ilícito, tal como pudimos verlo en la vecina Costa Rica, ese día puede comenzar este país a adecentarse.
Para no irnos muy atrás y que no se hable de revanchismo, después de la caída de la dictadura hemos tenido cuatro presidentes. Don Guillermo Endara, hombre de fortuna propia, que al abandonar su cargo continuó su mismo estilo de vida. Ernesto Pérez Balladares y Mireya Moscoso, ambos dueños de fortunas considerables. ¿Cuán considerables? ¿La aumentaron? No sé. Pero ambos tenían inversiones particulares que les generaban ingresos sustanciales. El actual presidente, Martín Torrijos, presentó al inicio de su gestión una declaración de bienes que no lo mostraba como una persona de vasta fortuna. ¿Cómo va a salir? Ya lo veremos. Si ejecutó una administración intachable, saldrá siendo poseedor de un patrimonio y un estilo de vida equiparable al que tenía al inicio de su administración y no necesitará de espaldarazos de la Corte Suprema de Justicia, ni de inmunidades parlamentarias que lo protejan. Como hizo el presidente Endara en su momento.
Pero este país no se enrumbará hacia una probidad administrativa, ni podrá esperar del ciudadano común un comportamiento correcto, mientras no veamos llevar ante la justicia a un funcionario del más alto nivel, que haya “entrado pobre y salido millonario”. ¿Cuál se te ocurre? Y ya sabes cómo votar el 3 de mayo.
(Publicado en el diario La Prensa del 23 de enero de 2009)